Identidad y Estilo Educativo de Nuestros Centros
Fines de la Fundación
En los Estatutos de la Fundación Educativa Santo Domingo figuran como fines:
De dónde partimos
Para nosotros el acontecimiento culminante de la historia es Jesucristo. Él da una perspectiva determinada del origen y del destino del ser humano, de su dignidad y de su misión en la familia, en el trabajo y en la sociedad, y descubre el sentido último de la vida, de la historia y del mundo. A partir de estos presupuestos nuestros centros encuentran la raíz de su ser y de su quehacer.

Quiénes somos
La Fundación Educativa Santo Domingo ha sido promovida por distintas instituciones de la Familia Dominicana. De ellas provienen los diferentes Centros que la constituyen , todos ellos entroncados en el carisma dominicano. La Fundación acoge la singularidad de estos orígenes y la vinculación de las respectivas comunidades educativas con las instituciones dominicanas que han sido titulares de los Centros.
Nuestras comunidades se definen como comunidades de predicación y nuestro lema es "contemplar y dar lo contemplado". En consecuencia la acción evangelizadora de nuestros centros está enfocada hacia la búsqueda de la Verdad y el anuncio de la Buena Noticia, desde el testimonio de la propia vida. Por eso nuestro objetivo es la verdad allí donde esté y cooperamos para que nuestros alumnos y alumnas sepan pasar del conocimiento de las diversas verdades al conocimiento y aceptación de la Verdad.
El carácter dominicano determina en nuestros Centros educativos un clima democrático que se caracteriza por la libertad, cercanía, sencillez, transparencia y diálogo basados en la autonomía, la colaboración y el respeto mutuo.
Como miembros de la Familia Dominicana, de la que formamos parte activa, reconocemos en nuestra historia y tradición numerosas personas cuyo testimonio enriquece y da identidad a nuestras vidas.

Por su origen y misión la Fundación colaborará y participará en las iniciativas promovidas por la Familia Dominicana y las integrará en la acción educativa de los Centros, a la vez que animará proyectos interinstitucionales especialmente con otras entidades de Iglesia
Cómo pensamos
En fidelidad a nuestras raíces y a nuestra historia, los criterios que animan nuestro estilo educativo son:
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1. Una educación que promueva el estudio crítico y la contemplación como búsqueda de la verdad y que desde el respeto, defienda el amor a la Verdad
2. Una educación integral, que convierta al educando en sujeto de su propio desarrollo, responsable de su entorno social y medioambiental
3. Una educación democrática, participativa y fraterna en sus estructuras, de modo que todos los implicados en el proceso educativo contribuyan a la construcción de un modo de vida en comunidad de acuerdo a estos valores.
4. Una educación transformadora y comprometida capaz de potenciar en el alumnado capacidades para comprender e interpretar la realidad y transformar las relaciones entre las personas con las nuevas sensibilidades interculturales, medioambientales, solidarias e igualitarias.
5. Una educación que integre en todo su proceso educativo a la familia, espacio irremplazable en la educación.
6. Una educación para el servicio, estudiar no sólo para saber más sino para servir mejor.
7. Una educación con clara intencionalidad cristiana a través de la actividad pedagógica y académica.
8. Una educación que forme jóvenes solidarios capaces de irradiar su experiencia de JESUCRISTO, siendo testimonio de esperanza y alegría en su compromiso con el mundo.
9. Una educación que desde la compasión y la misericordia atienda preferentemente a los más necesitados
10. Una educación que promueve el conocimiento y amor a María, mujer creyente, modelo de vida cristiana que acogió y vivió en plenitud el proyecto de Dios.
11. Una educación que promueva una espiritualidad encarnada en la historia, iluminada por la fe en Cristo Jesús que anime la auténtica promoción humana y capacite para vivir los valores evangélicos. |
Los miembros de la Comunidad Educativa han de ser conscientes de que el pluralismo religioso de nuestra sociedad exige respeto y comprensión.
La educación que ofrecemos a nuestros alumnos se inspira en el Evangelio, en las orientaciones de la Iglesia y de la Familia Dominicana. Nuestra educación procura tener un carácter inequívocamente evangelizador
La propuesta educativa dominicana ha de ser acogida con respeto y compromiso. Implica una opción personal y responsable de profesores, padres y madres, alumnos y otros miembros de las comunidades educativas.
La referencia a la dimensión trascendente es una realidad tan amplia e importante en la cultura de los diversos pueblos, que nadie puede ignorarla sin quedar privado en algo fundamental en su formación humana.
En base a los anteriores principios, la actividad educativa se desarrollará en nuestros centros como acción evangelizadora que lleve a un compromiso en el seno de la comunidad cristiana, que abarque la dimensión misionera promovida por la universalidad de la iglesia y la solidaridad con los hombres y mujeres de todos los pueblos, preferentemente de los más desfavorecidos.
Cómo actuamos
En nuestros Centros la educación se basa en la búsqueda de la Verdad, en el diálogo fe-cultura-vida, haciendo del estudio, no una mera acumulación de conocimientos, sino un proceso responsable de construcción del saber desde la realidad, que lleve al compromiso y al servicio.
Consideramos que:
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Pretendemos hacer una oferta educativa desde el espíritu dominicano y al servicio de la persona, de la sociedad y de la Iglesia, en la que nuestros centros se distingan por:
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Todo esto requiere estar atentos al desarrollo de todos los procesos que se dan en nuestros centros y en los contextos educativos en general. Imprescindible la evaluación para la mejora continua.