Oraciones
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Se dice de santo Domingo que era un hombre de oración que pasaba el día, como buen predicador, hablando a los hombres de Dios y la noche -como buen orante- de los hombres a Dios. Cuentan que incluso cuando iba de viaje -como itinerante-, en plena Edad Media, por los caminos de la vieja Europa, solía con mucha frecuencia ir por los caminos rezando o cantando cantos de alabanza a Dios. |
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Este modelo de vida de Domingo ha entusiasmado, a lo largo de ocho siglos de historia, a un innumerable grupo de hombres y mujeres que como él, han creído en el poder de la oración y en el valor de la predicación. Tomás de Aquino, un fraile dominico medieval, refiriéndose a la vida dominicana, decía que bien podía resumirse en "contemplar y dar lo contemplado". Y al igual que ambos, han existido en la tradición de la orden un buen numero de grandes orantes: Catalina de Siena, los místicos renanos - Maestro Eckhart, Juan Tauler o el Beato Enrique Seuze(Susón)- ... |
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En este espacio les ofreceremos algunas oraciones que puedan ser útiles a los miembros de la Fundación y a quién se acerque a conocernos en su actividad en los Centros o a nivel personal. |
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Oración de la Fundación
Santo Domingo, modelo, intercesor y padre nuestro, hombre de Evangelio, oración y apostolado que a lo largo de estos últimos 800 años has inspirado a tus hijos e hijas el modo de responder a los retos de cada momento y lugar para seguir haciendo presente la vida apostólica y trabajar por el bien de sus hermanos. Bendice este nuevo proyecto de tu Familia con el que quiere seguir colaborando en la formación de niños y jóvenes según el modelo que nos dejó Jesús el divino Maestro y que tu abrazaste y recomendaste a tus hijos e hijas. Te damos gracias por hacernos herederos de tu vida y misión. Inspíranos a vivir y enseñar un Evangelio integral, como respuesta a un mundo que busca y nos reta y así padre tu ejemplo nos estimule y la Verdad nos ilumine. Haznos, padre Domingo, como tú: confiados en la Providencia, dóciles al Espíritu, constantes en contemplar, convincentes en predicar, prudentes al enseñar, generosos en servir, valientes en emprender. Bendice, padre Domingo, la Fundación Educativa que ponemos bajo tu protección, a los profesores, equipos directivos, y todos los que animan la tarea educativa, para que cumplan los fines que motivaron su creación y puedan seguir nuestros centros proclamando el mensaje de Jesús. Amén |
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